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miércoles, 4 de diciembre de 2013

PEQUEÑAS COMUNIDADES.
“COMUNIDADES DE FE”.

PARROQUIA SANTO DOMINGO DE GUZMAN.
SAN VICENTE, EL SALVADOR.


TEMA 3: LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

  1. Canto:”Tu reinarás…”

  1. Oración: El misterio de la ascensión del Señor, de los misterios Gloriosos del Santo Rosario.

  1. Tema: SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 24, 46-53

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
-- Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Y vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.
Después los sacó hacia Betania, y levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos (subiendo hacia el cielo) Ellos se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.
(Palabra del Señor)

Reflexión:
 ¿De Qué nos habla la lectura del Evangelio?

Algunos datos importantes:

La Ascensión:

    • ¡Es el momento en el que Jesús regresó al Cielo con su Padre, después de haber cumplido su misión en la tierra!

    • La Ascensión es sin duda un misterio de la vida de Cristo poco meditado. Sin embargo, adquiere especial importancia porque es parte de la Resurrección de Cristo. No se entendería la Resurrección sin la Ascensión.

    • Con su Ascensión al Cielo, Jesús nos abre las puertas para que podamos seguirle. La Ascensión es para todos los cristianos un símbolo de esperanza, pues sabemos que Cristo está sentado a la derecha del Padre, intercediendo por nosotros y que un día podremos llegar con Él a gozar de la felicidad eterna.

    • En este relato nos da la certeza de enviarnos lo que el Padre ha prometido.

Anécdotas

El milagro de Alboraya
En una noche de julio de 1348, el párroco de Alboraya, Valencia (España) fue a llevar Viático a un moribundo. La tormenta que amenazaba no le arredró pues era un sacerdote amante de la Eucaristía.
Terminada su visita, justo cuando se disponía a regresar, irrumpió con fuerza la amenazante tormenta. Pensó que no podía quedarse en aquella casa toda la noche y, aprovechando un momento de calma temporal, se lanzó al camino con el copón fuertemente agarrado cerca de su pecho. La tormenta no cedía y el camino estaba oscuro y repleto de lodo.
Prosiguió su camino hasta llegar al paso más difícil, barranco de Carraixet. Descubrió que el agua estaba muy subida y solo una tabla servía de puente. Con renovada determinación se dispuso a cruzarlo, pero a mitad de aquella tabla, perdió el equilibrio, resbaló y perdió control del copón que cayó en las tumultuosas aguas del torrente.
El párroco no se detuvo. Con extraordinaria  valentía se lanzó a las aguas para rescatar las tres hostias que llevaba. Luchó con todas sus fuerzas contra la corriente, pero fue en vano. Las aguas se tragaron el copón.
La noticia se propagó por toda la zona y muchos hombres se presentaron para ayudar con el rescate.  Trabajaron toda la noche y, por fin, con las primeras luces del día, apareció el copón. Pero... ¡estaba vacío! Se habían perdido las tres Formas que contenía.  La desolación de Alboraya fue indescriptible. Inmediatamente se organizaron actos de reparación y honra a la Eucaristía.
Fue entonces que el Señor les respondió con un gran Milagro que fue testimoniado por cien crónicas. A la luz de la aurora, allí donde el torrente desemboca al mar, todos los vecinos de Alboraya pudieron ver cómo tres peces se mantenían erguidos sobre la corriente, cada uno sosteniendo en la boca entreabierta una Hostia consagrada. Aquellos devotos cayeron de rodillas, mientras alguien corrió a comunicar al párroco aquel portento. Los tres peces siguieron inmóviles en medio de la corriente hasta que el sacerdote, revestido de ornamentos sagrados, se acercó a la ribera.
Mientras todos cantaban al Señor, los tres peces fueron depositando las tres Formas en manos del sacerdote. Siguió una procesión para trasladar el Santísimo hasta la iglesia del pueblo.

El copón del milagro se conserva aún hoy como perpetuo recuerdo del milagro. En el se han grabado las siguientes palabras: "¿Quién negará de este Pan el Misterio, cuando un mudo pez nos predica la fe?"

  1. Compromiso
¡Hagamos un compromiso personal en relación al tema que hemos compartido!; También, ¡hagamos un compromiso comunitario!

5. Avisos (Si los hay)

6. Canto: ”Sois la semilla que ha de crecer…”

7. Oración Final: (puede ser espontánea)
Dios y Padre nuestro, haznos participar del gozo de la Ascensión de tu Hijo Jesucristo. Que la sigamos en la nueva creación, pues su ascensión es nuestra gloria y nuestra esperanza. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

8. Acto de Paz
“La paz del Señor”  “Y con tu Espíritu”

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